2. Ciencia, diseño y escepticismo: La transformación social desde la práctica
La ciencia no debe entenderse como un conjunto de verdades inamovibles, sino como un ejercicio de escepticismo continuado, visión con la que me siento verdaderamente identificada. Hacer ciencia implica adoptar una postura crítica frente a lo establecido, partiendo de la premisa de que el hecho de que algo funcione de una manera determinada no significa que sea la mejor forma posible. De esta duda constante, del rechazo a dar por sentado lo impuesto o lo asimilado, es de donde surgen las verdaderas ideas de transformación y cambio social. Me interesa la idea de que "no existe el método científico", sino que cada ámbito sigue sus metodologías y tiene sus propias formas de hacer ciencia. Sobre este tema me gustaría reflexionar a continuación.
En el ámbito del diseño de productos y servicios, a menudo se comete el (en mi opinión) error de ver la experimentación como un paso final para validar conclusiones previas, cuando en realidad la dinámica científica en el diseño sigue una trayectoria propia. Si bien la documentación científica y el estado del arte son fundamentales para acotar el campo de trabajo y no "reinventar la rueda", el verdadero motor de la innovación no siempre surge de un "gap" o vacío teórico detectado en la literatura.
En el diseño experimental, el conocimiento germina en la observación práctica y el intercambio humano. Las preguntas de investigación nacen de problemas no resueltos en la vida real, de necesidades detectadas en el "hacer" y de la experiencia directa con las personas. Por ello, hacer ciencia desde el diseño puede distanciarse de los formatos de las ciencias experimentales tradicionales. No existe un único "método científico" universal, existen diversas metodologías que, en nuestro caso, se nutren de los momentos de colaboración.
Esta perspectiva reafirma que el objetivo del diseño no es documentar lo que existe, sino proponer una nueva visión. El diseñador-investigador debe cuestionar incluso lo más nuevo o lo más aceptado, rompiendo con la inercia de creer que "no hay nada que hacer". La ciencia, aplicada al diseño, es la herramienta para demostrar que el entorno tecnológico y social es maleable. Para mí, investigar en diseño es el compromiso de no aceptar la realidad como algo estático, sino como una oportunidad constante de mejora y evolución a través de la experimentación situada y el pensamiento crítico.
Totalmente de acuerdo con "No existe un único "método científico" universal". En el caso del diseño (como en otros ámbitos de ingeniería) es importante diferenciar el ejercicio de la actividad (diseñar algo) de la investigación sobre la actividad (crear conocimiento nuevo sobre la actividad). Siempre que se hace un puente, es una novedad, porque en ese sitio no se había hecho, tiene unas características especiales y la ingeniería de su diseño y construcción pueden ser excelentes. Pero investigar es otra cosa, se trata de aportar conocimiento nuevo sobre cómo hacer puentes. Valgan los puentes como ejemplo de cualquier proceso de diseño y construcción.
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